La tecnología ROMPEX se desarrolló para ofrecer una alternativa más segura y sostenible frente a los métodos tradicionales de desmonte con explosivos. Su acción de baja velocidad reduce vibraciones, proyección de material y riesgos asociados para personas, equipos e infraestructura.
Además, las cápsulas ROMPEX son biodegradables y los gases generados en el proceso no son tóxicos, contribuyendo a un menor impacto ambiental y alineándose con las exigencias actuales de sostenibilidad en la industria minera y de la construcción.